Estudio universitario sobre la protección de los bomberos contra el humo de los incendios forestales, un reto especial en las zonas rurales de Canadá.
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WINNIPEG - A medida que las temporadas de incendios forestales se alargan y se agravan, el gobierno provincial de Manitoba se enfrenta a una nueva presión para que aborde los riesgos para la salud respiratoria que entrañan los bomberos forestales que trabajan en entornos muy cargados de humo.
Aunque la provincia ha introducido medidas voluntarias, como el suministro de máscaras N95 desechables y la formación correspondiente, funcionarios y expertos reconocen que mitigar los peligros de los gases nocivos y las partículas sigue siendo un reto complejo y constante.
Los peligros de la primera línea
Según la información publicada por CBC News y otros medios de comunicación canadienses, los bomberos forestales suelen estar expuestos a una "sopa tóxica" de productos químicos, partículas finas y gases. Un antiguo bombero forestal de Manitoba, que habló bajo condición de anonimato por temor a represalias profesionales, describió la realidad física del trabajo: "Al final del día, te suenas la nariz y está todo negro".
Las implicaciones para la salud son importantes. En junio de 2022, el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer clasificó la extinción de incendios como carcinógeno humano conocido. Los datos indican que, en Canadá, más del 85% de los siniestros mortales de bomberos se atribuyen al cáncer.
Medidas provinciales actuales
El Ministro de Recursos Naturales de Manitoba, Ian Bushie, declaró que la provincia se ha comprometido a proteger al personal. Sin embargo, subrayó que implantar una protección respiratoria generalizada no es una solución sencilla. El gobierno debe equilibrar la seguridad con las exigencias físicas del trabajo; el uso de mascarillas, por ejemplo, puede agravar riesgos como el agotamiento por calor y causar dificultades respiratorias durante periodos de gran esfuerzo.
"La provincia quiere proteger al personal de los peligros del humo de los incendios forestales, pero hay que tener en cuenta los efectos físicos de llevar una máscara", señaló el ministro Bushie.
Actualmente, el Servicio de Incendios Forestales de Manitoba imparte formación sobre el uso de mascarillas, aunque su uso no es obligatorio. El higienista laboral Drew Lichty, citado en un reportaje de la CBC, indicó que aproximadamente la mitad de los trabajadores que cumplen los requisitos han optado por pedir el equipo ofrecido.
Limitaciones de los equipos de protección
Los expertos del sector señalan que los equipos tradicionales de los bomberos urbanos, como las bombonas de oxígeno, son poco prácticos para las cuadrillas de incendios forestales debido a su peso y a lo limitado de su suministro. Aunque las mascarillas N95 pueden atrapar el 95% de las partículas nocivas del aire si se colocan correctamente, no filtran muchos de los gases peligrosos que producen los incendios forestales y pueden dificultar la entrada de aire en caso de grandes esfuerzos.
En la actualidad, el procedimiento operativo estándar para muchas cuadrillas sigue siendo el posicionamiento estratégico -colocando a los bomberos a barlovento del humo siempre que sea posible- y la utilización de diversas técnicas de extinción para limitar la dispersión del polvo y el humo.
Un contexto más amplio
La lucha de Manitoba refleja un problema más amplio en todo Canadá. En 2023, el Servicio de Incendios Forestales de Columbia Británica comenzó a probar y ofrecer dispositivos respiratorios especializados y máscaras a las cuadrillas, mientras que la investigación en curso -como los proyectos de la Universidad de Columbia Británica- busca comprender mejor los impactos respiratorios a largo plazo en aquellos que luchan contra los incendios forestales.
Grupos de defensa de los derechos, como el Sindicato de Empleados Públicos y Generales de Manitoba (MGEU), ya han hecho campaña para mejorar la protección en el lugar de trabajo. En 2024, la provincia proclamó enmiendas a la Ley de Enmienda de la Compensación a los Trabajadores, ampliando la cobertura presunta de lesiones cardíacas y cáncer para incluir a los bomberos forestales, una medida que el presidente de MGEU, Kyle Ross, calificó de "largamente esperada".
A medida que el cambio climático aumente la actividad de los incendios, se intensificará el debate sobre cómo equipar y proteger adecuadamente a los bomberos, y tanto los equipos como las autoridades buscarán soluciones que salvaguarden la salud a largo plazo sin comprometer la eficacia operativa inmediata.
Fotografía: BC Wildfire Service
Un miembro de la brigada del BC Wildfire Service lleva un 3M Aura N95 con válvula de exhalación. https://blog.gov.bc.ca/bcwildfire/reducing-exposure-respiratory-protection/
Más información:
https://www.cbc.ca/news/canada/british-columbia/respirators-wildland-firefighters-health-1.7168504
https://www.cbc.ca/news/canada/manitoba/wildfire-smoke-protection-firefighters-9.7157205